Argumento ad hominem

Como no tengo argumentos me meto contigo, a ver si así…
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Se ataca a la persona que presenta el argumento y no al argumento en si. Esto toma muchas formas. Por ejemplo, el ataque puede basarse en la personalidad, la nacionalidad o la religión de la persona. O puede que se haga notar lo que la persona podría ganar en caso de un final favorable. O, por último, por asociación, o según a quienes frecuenta.
 
Ejemplos:
Dices que Dios no existe, pero solo lo dices para estar a la moda (ad hominem abusivo).
Debemos descartar lo que dice el Premier Klein sobre los nuevos impuestos porque a él no lo afectará el alza (ad hominem circunstancial).
No podemos aceptar los argumentos de Share B.C. porque están financiados por la industria maderera (ad hominem circunstancial).
Dices que yo no debería beber, pero tú no has estado sobrio ni un solo día en más de un año (ad hominem tu quoque).

Para rebatirla:
Identifique el ataque y demuestre que ni la personalidad ni las circunstancias de la persona tienen nada que ver con la verdad o falsedad de la proposición que se defiende.

Cuando no se cita el origen, la definición y ejemplos están extraídos de una traducción de Jaime Wilson [email protected] a partir de: Stephen’s Guide to the Logical Fallacies. Copyright 1995-1998 Stephen Downes. Brandon, Manitoba, Canada.
Esos textos fueron retocados por Miguel A. Lerma, y ahora por nosotros, además de los procedentes de la Wikipedia, para adaptarlos a nuestro formato.